Chilenos que se asumen como indígenas crecen un 50% en una década

La Encuesta Casen 2015 dice que 1,5 millones de personas dicen pertenecer a un pueblo originario, lo que representa el 9% de la población nacional.

En medio de la discusión pública por los alcances del Plan Integral para La Araucanía, anunciado hace un mes por la Presidenta Michelle Bachelet, el Ministerio de Desarrollo Social dio a conocer ayer los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica 2015 (Casen) sobre Pueblos Indígenas. En ella destacan varios datos relevantes respecto del crecimiento de la población de los nueve pueblos originarios, los mayores índices de pobreza, las amplias brechas salariales y la disminución del número de hablantes de sus lenguas.

Según este indicador, la cantidad de personas que se reconocen como pertenencientes a uno de los pueblos indígenas reconocidos por ley creció un 49,4% en una década, pasando de 1.060.786 personas en 2006 a 1.585.680 en 2015. Así, los pueblos originarios representan el 9% de los habitantes del país; 2,4 puntos porcentuales más que hace diez años (ver infografía).

Asimismo, el 75,3% de los pertenencientes a pueblos originarios habitan en zonas urbanas y más del 30% reside en la Región Metropolitana.

La mayor cantidad de los indígenas del país se reconocen como mapuche, alcanzando el 38,8% (1.329.450 personas). Le siguen las personas pertenecientes a los pueblos aimara (107.507), diaguita (63.081) y quechua (27.260). Por el contrario, sólo 131 personas se asumen como parte del pueblo yámana. “Los números muestran cómo se está vitalizando la identidad indígena en Chile y, por lo mismo, es un indicador de la necesidad de hacer reformas políticas que expresen mayor participación y deliberación de ellos en el devenir del país”, dijo el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza.

Sin embargo, en todos los pueblos originarios el número de personas hablantes de su propia lengua ha disminuido. En 2015 el 78,6% no habla ni entiende su lengua indígena.

Barraza también destacó los avances que se han realizado en materia de disminución de la pobreza por ingresos de los pueblos originarios, que cayó de un 44% en 2006 a un 18,3% en 2015, mientras que la pobreza multidimensional -que mide aspectos relacionados con vivienda, salud, educación, trabajo y seguridad social y entorno y redes- bajó de un 43% en 2009 a un 30,8% en 2015. Sin embargo, existen amplias brechas respecto de los índices nacionales, que en 2015 son del 11% para la pobreza por ingresos y de 19,9% para pobreza multidimensional.

Este tipo de espacios entre la población indígena y no indígena se replica en otros aspectos. Uno de ellos es el ingreso promedio, con una diferencia de $ 179 mil en desmedro para los pertenecientes a pueblos originarios. Así también, se evidencia una diferencia en los años de escolaridad, con 10,1 años de estudio promedio en el primer caso y 11,1 años promedio en el índice nacional. Esta situación es más evidente en la tasa de cobertura de educación superior, que muestra que mientras el 38,1% de la población general asiste a un establecimiento técnico o universitario, el 31,3% de los jóvenes indígenas -entre 18 y 24 años- lo hace.

“Estos resultados son ilustrativos de los avances del país, pero también de los rezagos que aún persisten y que tienen que ver con variables culturales, de discriminación y también de una política pública que estamos mejorando”, agregó Barraza. También destacó que cerca de 16 mil jóvenes de pueblos originarios estudian con gratuidad.

“Aún existen brechas en muchos aspectos y por eso se necesita generar políticas publicas pertinentes a la realidad que actualmente viven los pueblos indígenas (…) hoy las propuestas de políticas públicas son contundentes y las cifras de la Casen lo demuestran”, dijo.

El director de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), Alberto Pizarro, agregó que la Presidenta Bachelet realizó un “gesto histórico al pedir perdón por los errores y horrores cometidos por el Estado contra el pueblo mapuche y los pueblos indígenas en general. Pero también hizo propuestas contundentes de política pública para poder abordar la situación”.

Plan Araucanía

El 23 de junio pasado la Presidenta Bachelet dio a conocer un Plan Integral para La Araucanía, en el cual se comprometiron una serie de medidas destinadas al reconocimiento constitucional de la población indígena, a incentivar el desarrollo productivo de la región y a la reparación de víctimas de las situaciones de violencia experimentada en la zona.

En la Coporación de Profesionales Mapuche (Enama), afirmaron que es una propuesta “insuficiente y más de lo mismo (…) Las cifras Casen corroboran que el pueblo mapuche somos cerca del 10% de la población nacional. No necesitamos más asistencialismos, sino que buscamos el reconocimiento constitucional y de un estado plurinacional, escaños reservados para los pueblos indígenas en el Parlamento y autodeterminación económica”.

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